Difícil de creer pero no imposible. Un conductor de ambulancia fue multado el pasado domingo por aparcar mal la ambulancia al momento de atender una urgencia en Zaragoza.

La Policía local de la antes mencionada ciudad le pidió que moviera el vehículo (ambulancia) alegando que estaba mal estacionada. El conductor de la ambulancia alegó que él y otros tres compañeros debían atender una urgencia, al parecer se trataba de un infarto.

La Policía Local después de la negativa cortó el tráfico para que de esta forma los sanitarios pudieran continuar con su labor de asistencia, y una vez cuando acabaron con la labor de asistencia llevada a cabo en un domicilio un agente le entregó al conductor de la ambulancia una denuncia de 200 € a nombre del mismo alegando desobediencia y por estacionar mal.

El conductor de la ambulancia ha comentado posteriormente que su prioridad y la de sus tres compañeros era atender la urgencia presentada y que la ambulancia no causaba alguna amenaza para la seguridad del tráfico.

Ahora nos hemos puesto a reflexionar, cuál de ellos tendría razón y por supuesto podemos alegar que quizás era prioridad atender a la persona en riesgo.

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